LA
PRUEBA
Toda
la ciudad está destrozada parece casi abandonada y pensar que solo es un dia
igual que todos, me levante de la cama y como todos los días mi madre ya estaba
despierta con un desayuno recién hecho y servido en la mesa. Termine mi
desayuno y ya era hora de irme.
Salí
para hacer lo que hago todos los días que es llevar dinero a casa, tengo 18
años y soy lo suficientemente grande como para trabajar general mente consigo
dinero haciendo favores a las personas como cortar algún árbol o deshaciéndome
de la chatarra que ya no necesitan. Y para el final del día llevo un poco de
dinero tal vez no sea mucho pero es apenas lo necesario.
Un
día estaba en la calle paso un gran carro era demasiado lujoso claramente se
veía que le pertenecía a alguien de la ciudad de los ricos, tenia unos grandes
anuncios por los lados que decían “¿Quieres dinero y trabajo seguro? Pues ve a
plaza principal”, en ese momento me di cuenta que esa era la oportunidad que
estaba esperando y no podía dejarla pasar así que decidí ir lo más rápido que
pude para saber de que se trataba. Por fin llegue y como era de esperarse
estaban demasiadas personas, estaba una especie de escenario y de ahí salió una
mujer mas o menos de unos 30 años ella se presentó se llamaba Anabel y dijo:
Anabel
– Todos son candidatos para el trabajo pero deben pasar unas pruebas y de ahí
se escogerán solamente a diez que podrán pasar a la prueba final. Mañana
pasaran autobuses para llevarlos a la primer prueba.
La
mujer se fue me fui a casa para contarle a mi familia que lo hacía por el bien
de ellos, para traer dinero a casa y poder tener una vida mejor, mi madre no
muy convencida acepto y me pidió que me cuidara.
Al
siguiente día desperté y estaba decidido, llegue a tiempo y como la mujer dijo
ahí estaban los autobuses, me subí y nos llevaron a un lugar que nunca había
visto, era un edificio enorme entramos y nos llevaron a un cuarto gigante nos
acomodaron en filas.
Eramos
demasiados de pronto la mujer apareció miro a todos y nos dijo:
Anabel-
El primer requisito para este trabajo es la disciplina y la obediencia a las órdenes
así que les pido que guarden la calma y no se muevan.
Ella
se fue de nuevo, entraron unos hombres y se pararon enfrente de cada fila parecían muy atentos nos estaban observando,
escuche a alguien hablar y rápidamente
los hombres lo agarraron lo sacaron del
cuarto y así paso con varias personas.
Pasaron
un par de horas y cada vez había menos personas, la mujer regreso y nos
agradeció por haber asistido y nos dijo que nos esperaba mañana a la misma hora
en el mismo lugar.
Regrese
a casa ya muy cansado, descanse un poco y como la mujer dijo ahí estaba al día
siguiente en el mismo lugar a la misma hora, volvimos al mismo edificio y al
mismo cuarto pero esta vez fueron menos ahora solo éramos cien personas todas
quietas sin moverse ni haciendo ningún tipo de ruido. La mujer apareció y era
hora de otra prueba esta vez era una prueba física obviamente era una prueba
difícil y cansada los que no pudieron resistir fueron retirados del cuarto y
llevados a la ciudad sin probabilidad de volver.
Al
día siguiente volvimos al mismo edificio a la misma hora y como nos dijeron yo
estaba ahí, con la deprimente noticia de que mama estaba muy enferma pero en
vez de deprimirme eso me motivaba a conseguir ese trabajo y darle una mejor
vida a mis hermanas.
Estaba
en aquel cuarto como los demás días pero esta vez éramos solamente cincuenta
personas estábamos formados igual que los días pasados. Salió la mujer y nos
dijo:
Anabel-
Hoy vamos a elegir a los únicos diez que pasaran a la última prueba y esta vez
vamos a poner a prueba sus mentes.
Yo
al escuchar eso aún no lo puede entender muy bien, nos guiaron y nos metieron a
unos cuartos de aproximadamente unos dos metros por dos metros sin ningún otra
cosa mas que una habitación blanca y cuadrada. No nos dieron ninguna
instrucción u orden solamente estábamos encerrados.
No
se cuanto tiempo paso pero yo estaba hambriento hasta que por fin me sacaron de
ahí, efectivamente como dijo esa mujer solo salimos diez.
Volví
a mí casa para descansar y prepararme para la última prueba, al día siguiente
fui a esperar el autobús y esta vez nos llevaron a un lugar distinto era como
el comienzo de una selva o al menos eso pude ver desde la ventana del autobús
nos bajamos y ya nos estaban esperando, apareció la mujer y nos explicó:
Anabel-
Esta es la prueba final y solo uno de ustedes podrá conseguir el trabajo ,
tendrán que llagar a la meta atravesando tres niveles: nivel uno selva, nivel
dos nieve y nivel tres bosque en el transcurso de la prueba habrá algunos
asistentes que les podrán proporcionar agua, comida e incluso armas y aquí
están los asistentes que los podrán ayudar.
Yo
pensaba en como poder pasar los niveles y en los peligros que podrían haber en
cada uno como los animales que podrían haber ahí, así que observe a los
asistentes y entre ellos estaba una chica que se veía hermosa con si cabello
lacio y castaño, esa piel tan blanca y delicada que simplemente me encanto al
instante, pero sabía que debía concentrarme en mi principal objetivo así que
solo mire a aquella bella mujer y le sonreí.
La
mujer volvió a hablar y nos dijo:
Anabel:
Bueno creo que es hora de que esto comience así que ¡Adelante!
En
ese momento no sabía cómo comenzar así que solamente corrí adentrándome a la
selva, observe a mis comp0etidores y perecían muy decididos así que decidí
seguir corriendo. No falto mucho tiempo para que apareciera la primera víctima
de un pantano y este no era el tiempo de ayudar así que seguí mi camino.
Después
de un tiempo empecé a dudar si iba en el camino correcto cuando de pronto
escuche una voz que me susurraba: ¡Hey! ¡Hey! Rápidamente voltee a mi lado
derecho y ahí estaba aquella chica que vi al principio, me quede sin palabras y
simplemente me acerque a ella y me dijo:
Sara
-¡Hola! Mi nombre es Sara y noto que estas algo perdido
Yo
sin palabras le dije –Si solo un poco
Ella
me miro saco un papel de su bolsillo y me dijo:
Sara
–Toma este mapa podrá servirte
Yo
realmente sorprendido le dije –Muchas gracias pero yo no podría aceptar eso
Sara
–Anda agárralo estoy aquí para ayudarte ¿no?
Solo
le di las gracias por esta gran ayuda mientras que ella desapareció entre los
árboles, así que decidí seguir mi camino, gracias al mapa logre pasar al
siguiente nivel. Cuando pase solo observe a seis competidores.
Empecé
a caminar por la nieve no podía ver nada solo el blanco de la nieve, camine por
un rato y encontré una cabaña abandonada así que decidí pasar la noche ahí. No
fue una muy buena noche porque hacia
demasiado frio, Salí de la cabaña con frio y hambre pero decidí seguir
mi camino cuando de pronto ella volvió a aparecer.
Sara
–Hola de nuevo veo que te estas congelando y estas hambriento, te traje algo
que puede ayudarte. Por cierto nunca me dijiste tu nombre.
-Hola,
gracias en verdad lo necesitaba, mi nombre es Dylan.
Ella sonrió y desapareció entre el color
blanco de la nieve, me trajo unos abrigos y comida. Ya estaba muy cerca e pasar
al último nivel cuando vi a alguien en la nieve, estaba inmóvil así que fui a
ver que sucedía, cuando llegue estaba justo como lo pensé... muerto, estaba
congelado al parecer el no encontró ningún refugio para pasar la noche.
Camine
y camine hasta que por fin me encontraba ahí en la entrada del tercer y último
nivel, me encontré con mis demás competidores pero solo éramos tres, mi corazón
latía muy rápido tenía que conseguir ese dinero así que este era el momento
empecé a correr lo más rápido que pude, yo esta exhausto pero tenía que
lograrlo a lo lejos se podía escuchar los aullidos de algunos lobos, eso me
preocupaba un poco porque obviamente venían a cazarnos, ya estaba a medio camino cuando de pronto
alguien cayo y no se levantó supongo que se rindió. Estaba a punto de lograrlo
solo quedábamos dos, de la nada salió una jauría de lobos se veían hambrientos
pero eran muy rápidos. Ya podía ver el final, los dos íbamos al mismo paso,
pero de pronto tropezó, cayo y todos los lobos sin compasión alguna lo
mordieron hasta su muerte y no pude hacer nada, finalmente llegue a la meta,
había completado todas las pruebas, cuando acabe ya estaban esperándome y me
desmaye.
Cuando
desperté seguían todos ahí y como lo esperaba yo gane, yo complete todas las
pruebas, yo podre darle una mejor vida a mis hermanas y mi madre, yo conseguí
el trabajo ¡yo lo logre!
En
ese momento me sentía tan feliz de pronto alguien se me acerco, era ella hacia
que me corazón latiera más rápido, me puse nervioso se me acerco y me susurro
al oído:
Sara
–No todo lo hiciste tu solo
-Claro
que no
En
eso ella y yo nos miramos a los ojos y me beso, ambos sonreímos y ella se retiró.
Yo emocionado pensaba que lo había conseguido, la vida que nos merecíamos ahora
la tenemos…